Grandsheykh Mevlana Muhammed Nazim al-Kibrisi es el 40mo Gran Sheyh de la
Muy Distinguida Orden Sufi Nakshibendi • Hakkani • Osmanli. Él es el Sultán de los Santos,
el Qutub y el Ghaus de esta era, aquel que representa el Profeta Muhammad (p) para estos tiempos,
aquel que guarda consigo los secretos de este "fin de los tiempos", y los del Mahdi (as).
Es el descendiente del Profeta (p), siendo tanto Hasani como Husayni por ambos padres.
También es un descendiente del Ghaus Azam Abdul Kadir Jilani por parte de su padre y de
Mevlana Jelaludin Rumi por parte de su madre, que Allah santifique sus secretos y eleve sus estaciones.
Nació en Chipre y viaja constantemente alrededor del mundo llevando un mensaje de paz y luz para todo el mundo.
Sheykh Abdul Kerim al-Kibrisi es representante mundial de Mevlana Sheykh Nazim (halifah).
No sólo ha sido bendecido con un linaje sagrado, al ser un descendiente de la familia del Santo Profeta,
sino que también ha sido bendecido con un linaje real de los sultanes otomanos. Nació en Chipre y fue
educado y entrenado personalmente por Sultanul Awliya Mevlana Sheyh Nazim. Fue enviado a Norteamérica
a temprana edad a adquirir experiencias invalorables de la vida y finalmente a a esparcir las verdaderas
enseñanzas del Islam y el Sufismo en este país y alrededor del mundo.
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discursode Sheykh Abdul Kerim Efendi.
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discurso.
Audios de Sheykh Mevlana Nazim
"Hay tres cosas que jamás regresarán a una persona:
El tiempo que se fue, las palabras que se dijeron y las oportunidades que no se tomaron"
- Ali (r.a.)
La Maestría espiritual
La relación entre el shaykh y su discípulo es uno de los asuntos más complejos en la dimensión práctica del Sufismo y tan sólo puede ser referida tangencialmente en el presente contexto. Todos los Sufis están de acuerdo en que entrar en el camino sin un shaykh es imposible. Si alguien piensa que lo ha logrado, de hecho se ha extraviado. La razón básica para la necesidad absoluta del maestro espiritual es que el camino es desconocido hasta antes de ser recorrido, y una persona no puede prepararse a sí misma para los peligros y obstáculos que acechan en el camino. El inconocibilidad del camino es reflejo de la inconocibilidad de Dios. Aquello que puede ser conocido es aquello que Él nos ha enseñado mediante la Revelación. Viajar por el camino sólo es posible mediante Su guía. Aunque el camino amplio y sencillo de la Shari'a es de la incumbencia de todos, el camino estrecho y empinado de la Tariqa requiere cualificaciones especiales de parte del buscador y de la persona que muestra el camino. Una segunda importante razón para lña necesidad del maestro es el principio establecido en el verso Coránico: "Entrad a las casas por sus puertas " (2:189). El camino al conocimiento de las cosas del No-Visto ha sido establecido por Dios y Su Profeta, y sólo los herederos del Profeta, designados por las
silsilas o "cadenas de transmisión " de las órdenes sufis, están cualificados para abrir las puertas a otros. Cualquier intento de entrar a esta casa por algo que no sea su puerta representa la más grande descortesía a Dios y Su Profeta.
Incluso en el tiempo de Ibn al-Arabi hubo gente que pretendió ser maestros sufis sin poseer las cualificaciones propias. Con frecuencia, eran buscadores que empezaron con buenas intenciones pero fueron después "conducidos paso a paso" por el engaño divino. En otras palabras, Dios continuó mostrándoles favours mientras que ellos no cumplían su parte del pacto. En vez de actuar de acuerdo con las reglas de la cortesía en cada situación y observar todos los aspectos intrincados de la Ley, progresivamente llegaron a mostrar tal auto-consideración hasta el punto de considerarse a sí mismos más allá de estos asuntos, que vieron como adecuados sólo para la gente común. Así, olvidaron que el Profeta y todos sus Compañeros, por no mencionar a cada amigo de Dios, siguieron la Escala de la Ley en todos los asuntos ...
El término "mantener la compañía"
(suhba) es la designación general de la relación del discípulo con el shaykh. Hay esa conservación de la compañía en el sentido específico de someterse a un entrenamiento a las manos del maestro, y en el sentido más general de visitar al maestro y obtener su bendición.
Mostrar reverencia al shaykh es mostrar reverencia a nadie más que a Dios, así que hónralo por la cortesía hacia Dios en Dios.
Los shaykhs son la gente de la cortesía, y la proximidad les ayuda a guiar y fortalecer en Dios
Son los herederos de todos los Mensajeros, de modo que sus palabras sólo provienen de Dios.
Los observas cual los profetas entre sus enemigos, sin pedir de Dios nada más que a Dios.
Pero si apareciera en ellos un estado que los distraiga de la Shari'a, déjalos con Dios.
No los sigas ni camines en sus senderos, pues ellos son los esclavos liberados de Dios en Dios.
No seas guiado por aquél del que la Shari'a se ha ido, ¡incluso si trae noticias de Dios!
Al observar que hoy en día los discípulos son ignorantes de los niveles de sus shaykhs, decimos al respecto:
¡La medida de los shaykhs es algo ignorado, la gente del atestiguamiento y de firme fundamento!
La gente considera bajas sus palabras, a causa de su ignorancia, ¡aunque ellos permanecen en una sublime estación!
Los shaykhs son los representantes del Real en el cosmos, como los mensajeros en su tiempo. Más bien, los shaykhs son los herederos, aquellos que han heredado de los Profetas el conocimiento de las Leyes reveladas, aunque los shaykhs no establecieron la Ley. Les compete preservar la Shari'a para todos; hacer la Ley no es su asunto. Les compete ayudar a los electos a preservar sus corazones y observar las reglas de la cortesía.
[The Sufi Path of Knowledge]
Hombres alrededor del Mensajero
Hoy en día nadie en la humanidad está satisfecho con nada. Tienen dinero. Pero aún así no se sienten cómodos. Aún así no se sientan adecuadamente. Siempre pensando, siempre preocupándose. Por causa de una razón. Allah subhana wa ta'ala dice: "ala bizikrillahi tatmayin kulub", si quieren que sus corazones estén satisfechos ... que encuentren satisfacción, deben decir 'Allah'. Debes decir Allah. Debes recordar a Allah. Debes decir: Allah, Allah, Allah ...